Publicidad:
Terra
La Coctelera

Un año después...

Hoy hace un año de todo. Y cuando digo de todo es todo. Este mismo día hace un año significó lo que soy hoy, lo que tengo y mi futuro más cercano. Un 14 de julio me cambió a vida. Tanto y tan radicalmente que me ha enseñado a afrontar los problemas con muchas más ganas, echarle coraje para conseguir tus propósitos y ponerle cojones para no quedarte nunca atrás. Durante este tiempo he sabido valorar, saber lo que de verdad tengo sin que para ello tenga que perderlo. En definitiva, todo. Recuerdo como si fuera ayer mismo cómo y de qué manera vivía este tiempo, en el que el verano parecía más oscuro que nunca. Perdí lo más grande que tenía y aún buscano la manera de recuparla cada día parecía más difícil. Pero tan sólo hizo falta un día para enderezar mi vida, cuando como cada año se dice aquello de "año nuevo, vida nueva" resultó más real que nunca. Y fue como a partir de ahí empezó lo que hoy en día es.

Lo más increíble de todo es las vueltas que puede llegar a darte la vida en un año escaso, que unas veces te lo da todo y de repente te lo quita, y viceversa. Pero a pesar de todo, no puedo dejar de sentir nostalgia de lo que fue a época más feliz de mi vida..

7.07.2009

Ese es el día de hoy. El día en el que durante muchos años piensas y deseas que nunca llegue porque significaría la ruptura de una relación y de preguntarse qué pasará a partir de ese momento. Afortunadamente eso no ha sido así. Han sido muchas las veces las que he pensado en cómo sería el día en que se tuviera que ir, la incertidumbre que viviríamos al pensar en nuestro futuro. Pero lo que nunca imaginé era que llegaríamos así, tan separados el uno del otro, con vidas tan dispares, pero al fin y al cabo con el mismo objetivo. Sinceramente creo que es la mejor manera de llegar a este momento, porque es un sufrimiento menos. Pensar en dejar atrás una relación por obligación sería una carga enorme, un palo increíble, que nos hemos ahorrado. La verdad es que este día es importantísimo para los dos en nuestra relación. Puede que nos perdamos el uno a otro, pero es la mejor solución posible a nuestros problemas. El 7/07/2009 es el día en que de verdad empieza nuestra nueva vida, y estoy seguro que para mucho mejor, pese a todo. Esta es una etapa más, en la que nos toca vivir separados, pero a cada momento me convenzo más de que esta acabará, y llegará otra que nos vuelva  juntar. No me cabe la menor duda.

Que sea muy feliz, porque se lo merece. Como ella decía, "tenía dieciocho años, y creo que esa no es edad para tanto sufrimiento". Ahora también la vida le debe la parte de felicidad que no le dio este último año. No puedo dejar de decir que la quiero...

¡Qué se acabe ya!

No puedo más. Esto acabará por costarme la vida, y ya ha empezado a arrasar mi estabilidad. ¿Tanto cuesta entender que no, que se acabó, que mi futuro y el suyo están en juego? Vaya semanita que estoy teniendo, y lo peor quizás no sea eso, sino que me espera una de aúpa. Es ese tiempo el que queda prácticamente, una semana, y a decir verdad no sé ni qué quiero que pase. Pensándolo fríamente es lo mejor, pero todo este tiempo en el que hemos perdido el contacto yo sabía que la tenía cerca, que cuando pasase por su casa míraría hacia arriba y vería que sigue ahí. Ahora será difícil hacerse a la idea que el día que nunca quise que llegara está más próximo de lo que yo me pensaba. Pero eso no quiere decir que quiera que cambien las cosas. Esta es una situción muy extraña. Me encuentro entre dos aguas, y es como si algún extraño fenómeno me atara a ella, como si por ella sintiera una debilidad, como un amor platónico. Pero muy claro tengo que quiero seguir por el camino de hoy en día, y estoy seguro que de aquí a un tiempo deje de echarla de menos, aunque volver a escuchar tan sólo su nombre sea como una puñalada que me demuestre que de verdad la eché a faltar.

Ante esta situación sólo puedo decir que en la vida todo tiene un porqué y sucede de manera que así lo desea el destino. El tiempo es muy caro, y nos gana la batalla cada día.

Eramos pocos y parió la abuela.

Eso es, tenía pocas cosas por las que preocuparme que día a día se me acumula el trabajo. Ahora el tema son ellos, Rubén y Alberto. Quizás me lo tome a la tremenda, pero desde hace algún tiempo me doy cuenta de detalles que me hace saber que estemos pasando por un altibajo, sin haberse producido ningún rifi-rafe ni nada por el estilo. Simplemente será dejadez producida por el exceso de confianza que depositamos unos en los otros, pero que no impide que me preocupe. Esos pequeños detalles me hacen pensar que cada uno está volviendo a sus preocupaciones personales sin contar con los demás. Rubén a veces sobrepone su relación con Alicia y lo lleva con tanto secretismo y poca confianza que se contagia, y cada día hace más dfícil la comunicación entre nosotros. Alberto tiene detalles de la persona que era antes de tener una relación tan estrecha con él. La sensación del trato hacia mí con falsdad, prepotencia y soberbia cada vez son más notorios, y eso tambíen restan confianza y producen incomodidad. Yo también tengo errores, obviamente, pero creo que de todos nosotros soy el que más está sabiendo valorar lo que tengo, y sé bien bien por qué lo digo. Quizás parezca poco modesto decir esto de mi mismo, pero así lo creo. No descarto que la causa de este alejamiento sea la integración en el grupo de personas que hace tres o cuatro meses no formaban parte de nosotros, como Pichi, Fran o Alfredo. Este hecho ha podido hacer de que antes era un grupo de amigos ahora sea un grupo de colegas que se reúnen para salir de fiesta. Puede que a esto se deba el hecho de sentirme poco valorado entre ellos, que me vean como el pardillo o como si fuera un mueble, y eso me duele mucho. Muchos saben lo que significa para mi un amigo, y la fuerza que ese adjetivo tiene en mi vida, por eso confío en que este tema tan sólo sea fruto de mi imaginación...

Mi vida desde otra perspectiva.

18:17, una cama aún sin hacer y con una vida personal insatisfecha, por mucho que uno ponga de su parte. Así es como podría resumir mi situación actual. Desordenada en mi mente aunque de puertas para afuera aparente lo contrario. Supongo que desde ese punto de vista la gente me ve con todo a favor, el viento soplando en mi espalda y que lo tengo todo de cara para conseguir lo que quiero. En mi cabeza eso no es así. Hay mucho que explicar, cosas que sólo existen para mí y que supongo que forma parte de la intimidad de cada persona, que nunca cuentas a nadie. Por mucho que se le diga a alguien que confías plenamente en ella y que lo cuentas todo, nunca es así. Siempre nos guardamos algo en nosotros y que por cualquier motivo no exteriorizas. Esa es la causa de la creación de este blog. Voy a tomarme esto como si fuese un diario. Sí, suena como una mariconda porque lo utilizan las chicas en la adolescencia cuando empiezan a sentir, pero yo las entiendo. Es una forma de liberación y de aclarar ideas sin hacerlas públicas.

Ahora mismo me apetece pensar en un tema que no deja de rondarme la cabeza y que me ocupa mucho tiempo, y esque Tania sigue ahí. ¿Quién es? Es la suerte de mi vida, como dice la canción. Es la persona con la que he crecido, he madurado, aprendido, vivido las primeras experiencias, sentimientos, sueñs, objetivos, peleas, confidencias, ilusiones.. ¿Sigo? Me podría estar pasando así un día entero y me faltarían horas. Ella ha significado mi vida, lo fue todo y nunca dejará de serlo, por mucho que pase el tiempo, y nadie imagina cuánto le debo. Ahora todo es muy diferente. Pasamos del "ni quiero ni puedo" al Inolvidable en un año escaso, en el que no han podido pasar más cosas. Un camino nunca sigue una misma dirección, nunca. Siempre nos encontramos con que llega el punto en que el nos da a elegir, se divide en dos, y debemos tomar una opción a veces ciegas, sin saber qué nos depara el final del mismo. Lo mismo hice yo, pero por obligación y no por decisión propia. Me vi dentro de un callejón sin salida y sin poder dar marcha atrás para recuperar lo perdido. Me vi ahogado y como si la calzada se estrechara cada vez más, incluso pensando que la salida estaba muy lejos de aquí. Pero de repente se abrió una puerta y todo cambió.  Ahora ella abre una nueva etapa marchándose lejos, pero sin cerrar puertas del pasado, y una de ellas soy yo.

Entonce es cuando viene la pregunta. ¿Qué debo hacer? No soy partidario de empezar una etapa sin antes haber dejado una atrás completamente cerrada, y más todavía cuando cada uno ha rehecho su vida y la salud mental está en juego. Ya no se deben actuar por uno mismo, sino por la persona que te correponde. Es po eso que hay que tener sumo cuidado con lo que se hace o se pueda decir.

Creo que es mejor continuar en otro momento. Visto el resultado del texto creo que debo estructurar mis ideas..